La vida es una trama muy compleja, y el fútbol la interpreta de un modo fehaciente cada domingo. No falta nada sobre el césped: hay honor, dignidad, belleza, éxito, felicidad... y, ademas, fracaso, tristeza, suerte (de la buena y de la mala), justicia, injusticia, amor, odio, represión y libertad. El fútbol, es una microsociedad (imperfecta, porque no incluye a las mujeres), que sirve para conocer a la realidad y al hombre.
Casi todas las frases que él construye y que la gente repite como si fuera grueguerías del fútbol, hablan, en efecto, de un juego, pero tratan, a la vez, de aspectos esenciales de la vida. Podrá decirnos tanto que "Michael Laudrup tiene a las musas disciplinadas", como "el hombre es lo que come"; que "en el fútbol solo llegan los que empiezan todos los días", como que "el que duda se amaga a si mismo"; que "Johan Cruyff es un prócer del fútbol con un exceso de seguridad en si mismo", como que "en una sociedad estragada por violencias de mil signos, Maturana es un emblema de paz"; que "la simpleza del marcaje al hombre ofende a la inteligencia". De una parte admite que "el fútbol es un extraordinario agente de comunicación, porque esta lleno de verdades" y "el fútbol es un escenario para conocer al hombre". Las reglas del tiempo son las mismas: "en el fútbol, el reloj marca los mismos segundos que en la calle; el juego, como las personas, nace, transcurre y muere tiranizado por el tiempo". Solo, acaso, un ligero matiz sobre la duración: "en la lucha que tiene establecida el hombre con el tiempo, gana siempre el tiempo; en el fútbol también, pero antes que en la vida". Por lo demás, existe, como se ve, un parecido general.
También, es cierto que, tratándose de un juego, el fútbol resuma niñez por todos sus poros. "se esta haciendo de noche, alguien grita "el que mete el gol gana" y el partido se pone serio, porque no es cuestión irse a dormir fracasado". "la pelota nos gusta a todos, pero compartirla es una necesidad. Por eso, los chicos, cuando no encuentran amigos, se consuelan con una pared. Siendo la pared la única sincera en los partidos silvestres, es justo que el fútbol llame a la asociación simple, que los franceses conocen como "uno-dos"; los uruguayos como "mía-tuya". Si todo esto sirve para comunicar, la pared es un dialogo perfecto, puesto que es pregunta con respuesta".
Siguiendo el discurso de paralelismos, se debe convenir que este deporte es un buen termómetro social. También en el fútbol existen ideologías conservadoras y progresistas. Hay concentraciones y campos de concentración, dictaduras y democracias. Y los mundiales suelen ser un buen mosaico de modas y banderias futbolisticas.
Habría que hablar de la dramaturgia en el juego y en el jugador: "es una representación teatral en que nunca se sabe donde esta el nudo de la obra". Y tiene, como en la vida, suspenso hasta el final. A veces, llega como el viento, un gol a favor o uno en contra, ¿quien puede saberlo?. El hombre de fútbol es un actor y un artista: "es cierto que ser artista es atreverse a fracasar".
Otra cosa es la carga de fe que hay en este deporte. En el fútbol, hay dos grandes religiones e innumerables credos, que unas veces son ramas de un mismo tronco filosófico, pero otras, autenticas sectas dirigidas por iluminados...
Continuara...
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